RSS

Passy en invierno : Fotografía

Sex/snow de Sakiko Nomura

Blogs y Webs
Fotografía
Libros

1395147493_Screen Shot 2014-03-18 at 12.48.24

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un poco más sobre el sexo. Sobre el ajeno, claro: Sakiko Nomura publicó Sex/snow en marzo de este año que se acaba. Es un libro muy distinto a XY XX. Parece haber un solo protagonista: un hombre, o mejor los retazos de un hombre, en varias habitaciones tal vez de apartamentos, hoteles e incluso hospitales. Conforme el libro avanza, los interiores empiezan a mezclarse con imágenes de la calle, de nevadas y de nuevas habitaciones ahora vacías. El libro se cierra con 2 paisajes muy amplios; una contraposición a todo lo que hemos visto hasta ahora.

Sex/Snow es una interpretación libre de camas deshechas, de un hombre solo tal vez por voluntad propia, en la que fotos excelentes alternan con otras que no tienen, por sí solas, el más mínimo interés. Lo que cuenta es la historia y la forma en la que se cuenta: la manera fotográfica de abrirse al mundo desde el más íntimo de nuestros reductos y cómo la nieve sazona ese camino.

Comentar »

Amor y protección oficial. XY XX de Fosi Vegué

Arquitectura
Blogs y Webs
Fotografía
Libros

01

Querido X:

Recordarás cuando compraste el piso de protección oficial y fuimos a verlo un atardecer de primavera. La cocina ya estaba puesta. Me llamó la atención el frigorífico sin panelar, brillante, como de acero y con una puerta tan ancha, tan moderno.

Los pisos a punto de estrenarse, con el eco que produce la falta de cortinas y de muebles, invitan a ser vividos. Dónde pondré esto. Qué irá aquí. Uno se pregunta por las cosas cuando en realidad son los sentimientos y sobre todo los hechos los que irán llenando el espacio.

He recordado aquella visita, casi de obra, hoy que he recibido el libro de Fosi Vegué XY XX. Es una colección de imágenes parciales tomadas a través de un patio de luces, en las que se intuyen las cópulas de unas cuantas prostitutas con sus clientes. Vegué tuvo la suerte, si se puede decir así, de encontrarse con el tema para mostrar después en su libro “una fotografía de lo residual, de algo que está ahí pero que no queremos ver, como si no existiese”.

Yo sí quiero verlo. Y con claridad. Como la tarde en la que me invitaste a tu nuevo piso y, desde el salón, pudimos ver en la casa de enfrente, a una pareja haciendo el amor en el sofá. No era un asunto residual y si apartamos la mirada fue porque posiblemente a ellos no les hubiera gustado saberse observados.

Mirando las fotos de XY XX, ha venido a mi memoria aquel momento olvidado y sobre todo la dicha del amor carnal, la felicidad del amor físico, limpio, visto en otros, sin ninguna connotación perversa. Una fotografía de aquel instante no hubiera sido  posible: cualquiera habría reconocido los rostros y creo que estarás de acuerdo conmigo en que tampoco era necesaria.

Con mis mejores deseos para el próximo año,

Comentar »

Los últimos días del rey, de Julián Barón

Blogs y Webs
Citas
Fotografía
Libros

"Los

Los últimos días vistos del rey no es un libro fácil. La imagen del rey en la cubierta echará a más de uno para atrás. Bueno: así es más de uno. Julián Barón cuenta cómo Horacio Fernández le propuso completar una trilogía. Los dos primeros libros se habían editado en un tiempo récord después de la muerte de Franco y la proclamación de Juan Carlos I. Se llamaban Los últimos días de Franco vistos en TVE y Los primeros días del rey vistos en TVE. Las fotografías están tomadas directamente de la televisión por Fernando Nuño quien no era solo un fotoperiodista; fue conservador honorario del museo de arte abstracto español de Cuenca y realizó, él mismo, «varias exposiciones de los que hay catálogos y críticas». ( Fotos & libros España 1905-1977).

Barón cuenta cómo las imágenes con las que empezó a trabajar se le hicieron difíciles y reiterativas. Utilizó distintos televisores, cámaras y objetivos para conseguir texturas diferentes, de manera que el conjunto resultara variado. En las tomas elegidas no hay anécdotas ni puede deducirse, a primera vista, una crítica directa. Sin embargo, conforme se avanza en el libro, en las coincidencias con los otros que le preceden, en el moderno pixelado, resulta imposible no sacar conclusiones: el coche oficial, las bandas de los invitados, las manos que aplauden, las banderas, la prensa.

Nos hemos acostumbrado a las críticas directas, al si/no, a la velocidad, como dice el propio Barón y apenas queda un resquicio para la ironía, para el discurso del matiz. Aquí, En Los últimos días vistos del rey, ese matiz está en el color: el fondo de las páginas es un verde croma que ha permitido a Barón jugar con la composición y como ha dicho Horacio Fernández, sitúa el libro en un contexto histórico. El croma no existirá dentro de 20 años. La manipulación de la realidad se alcanzará por otros medios. Hoy, ese verde rabioso que da unidad a todo el libro, empezando por el título, funciona como los colores planos con que se iluminaron algunas páginas de aquellos dos libros anteriores. Uno quiere creer que en aquel autor, como lo hay en este, hubo más que un deseo de composición audaz y que en toda la trilogía se respira el mismo aire secreto de crítica compleja.

Barón cuenta cómo las imágenes con las que empezó a trabajar se le hicieron difíciles y reiterativas. Utilizó distintos televisores, cámaras y objetivos para conseguir texturas diferentes, de manera que el conjunto resultara variado. En las tomas elegidas no hay anécdotas ni puede deducirse, a primera vista, una crítica directa. Sin embargo, conforme se avanza en el libro, en las coincidencias con los otros que le preceden, en el moderno pixelado, resulta imposible no sacar conclusiones: el coche oficial, las bandas de los invitados, las manos que aplauden, las banderas, la prensa.

Nos hemos acostumbrado a las críticas directas, al si/no, a la velocidad, como dice el propio Barón y apenas queda un resquicio para la ironía, para el discurso del matiz. Aquí, En Los últimos días vistos del rey, ese matiz está en el color: el fondo de las páginas es un verde croma que ha permitido a Barón jugar con la composición y como ha dicho Horacio Fernández, sitúa el libro en un contexto histórico. El croma no existirá dentro de 20 años. La manipulación de la realidad se alcanzará por otros medios. Hoy, ese verde rabioso que da unidad a todo el libro, empezando por el título, funciona como los colores planos con que se iluminaron algunas páginas de aquellos dos libros anteriores. Uno quiere creer que en aquel autor, como lo hay en este, hubo más que un deseo de composición audaz y que en toda la trilogía se respira el mismo aire secreto de crítica compleja.

Comentar »

Justo enfrente

Blogs y Webs
Fotografía
París
©

frente-a-la-fraenkel

nixon-fraenkel

La galería Fraenkel ha convertido la pared principal de su estand en una especie de pala d’oro. Los rostros de las hermanas Brown cubren todo el paño, desde el techo al rodapié y en algunos momentos el público ni siquiera se atreve a acercarse para reparar en los detalles. Una campana invisible y protectora forma alrededor un semicírculo de hombres y mujeres que ven, por fin, las fotografías tantas veces reproducidas por los medios. La esposa de Nicholas Nixon y sus hermanas, año tras año, posan para demostrar más los efectos de la fotografía que los del tiempo.

Justo enfrente está la galería David Zwirner. Sin público en este momento, los dos hombres que se sientan a la mesa miran con aire melancólico hacia el espacio de sus colegas, atestado de curiosos. Zwirner, exhibe la obra de Christopher Williams que acaba de ganar con el catálogo de su exposición en el MOMA uno de los premios de The Paris Photo–Aperture Foundation. El título del conjunto de sus obras es muy sugestivo: La cadena de montaje de la felicidad.

Un espectador se acerca a la foto de una Fuji 6×9 y, a su vez, toma una fotografía que me siento obligado a fotografiar.

Comentar »

Fault de Carlos Albalá

Blogs y Webs
Fotografía
Libros

Carlos Albalá en Autoedit

Comentar »

Paris Photo Robert Mapplethorpe

Blogs y Webs
Fotografía
París
©

Robert-Mapplethorpe--paris-photo
Ya que estamos,

Comentar »

Lewis Baltz, in memoriam

Arquitectura
Blogs y Webs
Estética
Fotografía
París

new-industrial-parks2Volvamos.

De los Nuevos parques industriales había una foto, casi escondida, cerca del cuartito del estand. La pared de la izquierda estaba ocupada por una serie completa. No quise ni mirarla. Resultaba abrumadora. Me quedé frente a la nave fotografiada en escorzo, contra la costumbre de Baltz; los árboles recién plantados y la luz de la puerta encendida.

Valérie se acercó educadamente y preguntó si podía ayudarme.

–No lo creo-. Le dije con cara de resignación. –De todas formas, ¿cuánto?

Pronunció el precio como si nada. Luego hizo una pausa y añadió: –Dólares-. Segura de que la moneda no cambiaría las cosas. Charlamos un buen rato de la feria y de qué caro estaba todo. Me alejé buscando más emociones fuertes.

Valèrie me alcanzó cuando entraba en otra galería.

-¿Quiere usted ver otra serie del señor Baltz?

Volvimos. Theresa Luisotti estaba abriendo la caja de que contenía las fotos de Park City. Cada una enmarcada con un paspartú inmaculado y protegida con una hojita traslucida. Están reveladas en un papel japonés muy duro y sin embargo todos los detalles resultan visibles: parece una contradicción. No debería ser necesaria tanta exactitud para decir algo tan simple.

Las manos de la señora Luisotti manejaban las fotos como formas consagradas. En Park City hay menos concesiones que en otras series. Son imágenes que no otorgan ninguna ventaja al espectador. Uno no sabe si atribuirlo a la decisión de seguir explorando una vía felizmente abierta con series anteriores o a un programa estricto preparado desde el principio. Hay literatura al respecto pero es literatura. La señora Luisotti se apartó un momento para contestar una llamada. Dejó extendidas sobre la mesa una docena de fotos y justo bajo mis ojos, la más delicada, la menos Baltz.

Valèrie revoloteaba alrededor pero no se dio cuenta: un hombre con aspecto agradable, gabardina clara y gafas gruesas se acercó a la mesa, agarró una de las fotos y se la acercó a la cara. No era difícil imaginar el efecto de su aliento, la impronta de las gotitas de saliva sobre la superficie revelada.

-¡Ouh! ¡Nou, nou, nou! – Luisotti soltó el móvil, se abalanzó sobre el hombre en cámara lenta y le quitó la foto con unos dedos larguísimos y hábiles. -Nou, nou , nou-. Decía, cada vez más dulcemente, casi sonriendo, con la foto ya a salvo. Mientras él se alejaba, Valèrie, a mi derecha, había sacado una calculadora y pasaba a euros una suma suficiente para comprar un utilitario. Luisotti le hizo un gesto para que aplicara un descuento y le preguntó cuál era el IVA en Francia. Solo por la diferencia con el de España daban ganas de viajar en autobús los próximos años.

Una semana después, Baltz moría en su casa de París.

Comentar »

3 de diciembre de 1977 (II)

Blogs y Webs
Fotografía
Libros
Pintura
©

auto-edit-huarte-20141130_601
Solo hace unos meses supe que Javier Balda estuvo haciendo lo mismo muy cerca de la plaza del Castillo. Él estaba en la plaza de san Francisco, fotografiando a quienes esperaban enfrentarse a la manifestación oficial.

Los dos teníamos entonces unos cuadernillos en blanco para maquetar catálogos de la sala de Cultura de la CAN. Los dos los usamos para organizar, sin saber uno del otro, una pequeña crónica de aquel día tan raro.

Ahora hemos preparado una edición de 10 ejemplares y pueden verse juntos en la exposición que ha comisariado Juan Pablo Huércanos para el Centro de Arte Contemporáneo  Huarte.

Comentar »

Vestiaire/Cloakroom

Arquitectura
Fotografía
Palcos
París
©

cloakroom-paris-photoEn el centro de la escalera principal del Grand Palais hay una alfombra roja como de 2 metros de ancho. Arriba, un par de chicos delgadísimos, vestidos con trajes negros, esperan a las visitas verdaderamente importantes. Los VIP, una categoría que ya no es lo que era, entran por la izquierda, haciendo cola. Comienza a chispear, aparece alguien que reparte paraguas entre el personal de la organización.

En la acera hay aparcados 5 o 6 coches de una marca patrocinadora. Una señora que ha madrugado, baja por la alfombra con un paquete rectangular envuelto en papel de burbujas. El chófer le abre la puerta sobre la que está fijado el anuncio de la feria.

En la fila del público raso, delimitada por decenas de vallas metálicas, quien más quien menos luce su cámara de fotos. Hay un chico que lleva en la mano una Phase One. Debe pesar un par de kilos. La maneja igual que una mancuerna. Como predominan los abrigos, los jerséis y los trajes oscuros, los puntitos rojos de Leica se ven a distancia. Ver y ser visto. El deseo de que el mecanismo hable por nosotros.

La chica del guardarropa es de un hieratismo entre misterioso y aprendido. Te da el tique del abrigo como una nota de la que tuvieras que sacar conclusiones. Tal vez esté aún a la salida y pueda preguntarle si “224 A” tiene un segundo significado.

Comentar »

Paris Photo Grand Palais

Arquitectura
Fotografía
París
©

paris-photo-grand-palais

Comentar »

Los teatros de Hiroshi Sugimoto en Paris Photo

Arquitectura
Fotografía
París
©

Hiroshi-Sugimoto

Los teatros

Comentar »

David Campany, Gasoline

Blogs y Webs
Correspondencia
Estética
Fotografía
Libros

Gasoline_19-Custom

 

Querido J:

Te gustará este libro de D. Campany. Gasoline recoge unas cuantas fotos utilizadas en periódicos norteamericanos desaparecidos y cuyos archivos han sido liquidados. La edición es muy inteligente. Una mitad está dedicada a las fotos y la otra a los reversos, a las anotaciones. En medio, una entrevista con el autor; más bien con el recopilador. Casi todas las imágenes están reencuadradas para su publicación y algunas retocadas con guache y lápiz, como esta de la portada. El conjunto señala una sola dirección: la que  seguimos hace 40 años.

Saludos,

 

algunos comentarios acerca del libro: uno, dos y tres

Comentar »

Fotolibros japoneses y occidentales

Blogs y Webs
Fotografía
Libros

«La pasada noche, hablé con el escritor Akiko Otake en la Fundación de Educación Bunka Gakuen. Personas de Japón me preguntan repetidamente cuál es la diferencia entre los fotolibros japoneses y occidentales. Una persona me lo volvió a preguntar anoche. Esto es lo que le respondí:

Los fotolibros occidentales, en general, son un conjunto de reproducciones (un «hatillo» de reproducciones, se podría decir). En un momento determinado, el fotógrafo hace una recopilación de fotografías y el trabajo del editor se limita a crear algo que se acerque lo más posible a esas fotos.

El fotolibro en Japón, sin embargo, no se concibe como una serie de reproducciones. Por el contrario, es a través de la forma del fotolibro (o de la revista) como la imagen cobra su forma (por medio de la tinta sobre el papel). Es esa dualidad de la imagen y su forma impresa la que hace que el fotolibro en sí mismo sea el trabajo del fotógrafo. En este sentido, cada fotolibro, aunque se impriman cientos de ejemplares, es en sí mismo un original. Ese nivel de la cultura del fotolibro es lo que distingue como es concebido, y consumido, en Japón, a diferencia de Occidente.

Además, creo que muchos, si no la  mayoría, de los fotógrafos japoneses se sienten cómodos con un trabajo ambicioso y/o inescrutable. No es que se den aires ni que intenten ser geniales. Tiene que ver más con sentirse bien con la indecisión, con la falta de soluciones, con el desmantelamiento de las categorías. Todo esto tiene que ver más con las diferencias culturales, algo que se refleja en la forma de los fotolibros».

Contemporany japanese photobooks

traducción L.G.

Comentar »

Una imagen bien contrastada

Blogs y Webs
Fotografía

Querido C.:

Leo en tu blog una entrada en la que hablas muy resumidamente de las dichas y desventuras del positivado. Creo que cualquier aficionado a la lectura conoce la historia de Raymond Carver y Gordon Lish. Me parece que razón, razón, tienen los clientes en los ultramarinos o en El Corte Inglés. En el proceso creativo, cualquier ayuda es buena, desde las becas, hasta los consejos. Las fotos que positivaba Cartier-Bresson son menos interesantes que las que preparaban sus copiadores. Con Weston, efectivamente, pasa lo mismo. Las suyas valen un Congo pero resultan insulsas en comparación con las que hizo después su hijo. Por eso, cuando se tiene la posibilidad, uno debe aprovecharla. Contrastar una opinión, seguir –o rechazar- un consejo no desmerece en nada el trabajo del artista.

 

Otro punto de vista: Stephen King no está de acuerdo con Baricco.

 

 

Comentar »

La diferencia entre un panfleto propagandístico y una novela

Blogs y Webs
Fotografía

Una entrevista con Henry Cartier-Bresson

Una traducción

Comentar »